La mercantilización del fútbol actual
“El fútbol es un negocio” esta afirmación se encuentra muy difundida entre los jugadores, dirigentes, hinchas y el público en general. Razón no les falta, cada año las inversiones de los clubes aumentan, los pases de jugadores se realizan por más dinero, se venden espacios publicitarios en el campo de juego y en las transmisiones, sponsors en las camisetas y hasta los mismos jugadores tienen su propio sponsoreo. Además las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) han ganado terreno en el mundo. Tanto es así que los equipos de fútbol terminan muchas veces en manos de personalidades políticas o de fondos de inversión estatales que lejos están de defender el interés del deporte, sino que se enfocan en limpiar su propia imagen o del Estado que representan (práctica conocida como sportwashing).
En líneas generales, los ingresos de los clubes de fútbol profesional son generados mediante tres vías, mencionadas en orden de importancia: primero los derechos televisivos, luego patrocinadores (Sponsors) y por ultimo las entradas y abonos. Además existen otro tipo de ingresos como los fichajes de los players y ayudas externas como subsidios que se otorgan en casos particulares. Para maximizar estas cajas y por ende el negocio, la cantidad de partidos disputados aumenta temporada a temporada. Un ejemplo de esto es el mundial 2026 de la FIFA con sede en Estados Unidos, Canada y Mexico, donde los partidos a disputarse serán 104. Esto supone un incremento de 40 partidos respecto al mundial pasado de Qatar 2022. A este aumento en cantidad de matchs se le suma el de los precios de las entradas para cada partido. los cuales subieron hasta cinco veces desde el mundial disputado en tierras cataríes. Tambien al haber más partidos que transmitir, aumentan los contratos con la televisación de los encuentros. En el fútbol Argentino, año a año los tickets para los partidos aumentan. Para hacer una comparación, en 2021 el rango de precios estaba desde $1.000 a $1200 y hoy en 2026, cinco años después, comienzan desde $ 30.000. Como referencia para ilustrar lo que representa este aumento tomaremos un consumo bien argentino: en 2021 un kilo de yerba costaba $500, y hoy el kilo está en un rango de $4.000 o más. Es decir que en 2021 ir a la cancha costaba 2 kilos de yerba y hoy cuesta 7.5 kilos. Este encarecimiento de los tickets hacen que muchxs hinchas y aficionadxs al deporte del balompié se vean impedidos de ir a los estadios.
Con precios tan prohibitivos tanto en la escala local como en el internacional, el hincha promedio se ve impedido del acceso a los partidos y se tiene que conformar, en el mejor de los casos, con verlo por televisión. Aqui hay otra barrera que es la de las plataformas para ver los encuentros, ya que el Pack Futbol, a precio de abril 2026 está alrededor de $20000, el cual se debe contratar con un proveedor de cable asociado. Pensando que no hace mucho desde 2009 a 2017, los encuentros de la primera división de Argentina se podían ver en televisión abierta, sin costo. Este Pack implicó un retroceso en el acceso al futbol, un elemento central en la identidad argentina. En este punto nos gustaría dejar un cuestionamiento ¿la mercantilización del futbol local, no estará borrando un elemento cultural importante en la identidad nacional o al menos atentando contra ella al volver a este un consumo para pocos?
Comentarios
Publicar un comentario